La Misericordia Un Regalo de Amor
El Papa
Francisco, nos ha invitado a celebrar el Jubileo de la Misericordia; ha alégrarnos
profundamente y celebrar que el amor de Dios se nos ha dado por la gracia del Espíritu.
Recientemente, compartía con unos hermanos el significado de esta especial
invitación y les pedía que tomaran en consideración la palabra jubileo, y su relación con
la palabra júbilo. Esta última significa gran alegría o alegría extrema que se
expresa mediante signos externos, gozo. Para afirmar que el Jubileo de la
Misericordia, es un tiempo extraordinario de gozo o alegría en el que la
Iglesia quiere comunicar a todas las personas que Dios es Bueno y que es Eterna su
Misericordia. Es una oportunidad para reconocer que cada vez que experimentamos el amor de Dios, Él nos hace objeto de su misericordia. Que Dios Padre, desea que todos sus hijos e hijas descubran que toda su ternura y su favor está accesible para cada ser humano. Además, es una oportunidad para aceptar que al ser objeto de la misericordia divina, nos convertimos en instrumentos de misericordia para el prójimo.
Nos dice el
Papa Francisco, en la Bula con motivo del Año Jubilar, que la
misericordia es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es
condición para nuestra salvación. Misericordia: es la palabra que revela el
misterio de la Santísima Trinidad. Misericordia: es el acto último y supremo
con el cual Dios viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental
que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al
hermano que encuentra en el camino de la vida. Misericordia: es la vía que une
Dios y el hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser amados no
obstante el límite de nuestro pecado.
Cuanto gozo
experimenta el corazón humano al saberse profundamente amado por Dios. Es una experiencia
que supera cualquier expectativa o deseo individual. Que hace brotar un
sentimiento de correspondencia manifestado mediante la santa piedad y el temor
a Dios; amor devoto hacia las cosas de Dios, inspirado por el Espíritu Santo en
el corazón del hombre y la mujer de fe. El júbilo o gozo es
una señal segura de la presencia de Dios en nuestra vida. Alegría, que es
el propio gozo de Dios transmitido al ser humano, para que viva la santidad divina y pueda acogerla como propia. Aceptar que hemos sido creados a imágen y semejanza de Dios para que vivamos como El, santos porque el es Santo, amando y perdonando, porque El es amor y misericordia.
El Jubileo de
la Misericordia es una oportunidad única para recibir de Dios toda su bondad, alégranos en Él y celebrar por todos los beneficios que nos concede. Porque el Creador ama y desea a su
creatura, la busca incesantemente, sale a su encuentro de muchas maneras y hoy utiliza la
vida de la Iglesia, especialmente a través de los sacramentos, para acercase de forma definitiva a la
humanidad y extender la salvación.
En medio de un
mundo lleno de dolor por las consecuencias del pecado, el Jubileo de la
Misericordia, extiende y renueva los beneficios de la redención. Nos comunica
que Dios ama y perdona a todos. Es una
provocación del Espíritu para que afirmemos que todos necesitamos del amparo de
Dios, de su compasión y su amor. Es una
oportunidad para reconocer públicamente que Dios ve nuestra necesidad más intima,
se compadece y escucha nuestro clamor porque es eterna su misericordia.
Demos gracias a Dios, porque es Bueno, porque es Eterna su Misericordia.
Publicación Original: 26 de marzo de 2016
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