
Piedad Divina
Que dulce es tu mirada, Amado mío.
La miel de tus labios
es un deleite para mi paladar.
Oh, Amor mío,
tu misericordia llega hasta los confines de la tierra,
penetra la inmensidad del cosmos,
para llegar hasta nosotros.
Es tu amor, Bien mío,
la clara manifestación de la benevolencia divina
la viva proyección de la piedad de Dios.
Que alegría siente el alma cuando encuentra en ti su consuelo.
Cuando tu Señor te rebajas hasta nuestra condición humana
solo para salvarnos por amor.
Tu misericordia Señor,
es el océano abierto de tu corazón.
es el fuego ardiente de tu amor.
Tu misericordia Señor,
es el manantial inagotable de tu gracia.
Sumérgeme, Oh Señor mío,
en las profundidades de tu amable y piadoso corazón.
Devórame con la llama voraz
del fuego de tu Espíritu.
Introdúceme en la plenitud de tu amor.
Límpiame, con los torrentes del agua viva
y la sangre de tu costado
Abre la fuente de la gracia y la bendición.
Sólo tu piedad y tu amor me sostienen.
La miel de tus labios
es un deleite para mi paladar.
Oh, Amor mío,
tu misericordia llega hasta los confines de la tierra,
penetra la inmensidad del cosmos,
para llegar hasta nosotros.
Es tu amor, Bien mío,
la clara manifestación de la benevolencia divina
la viva proyección de la piedad de Dios.
Que alegría siente el alma cuando encuentra en ti su consuelo.
Cuando tu Señor te rebajas hasta nuestra condición humana
solo para salvarnos por amor.
Tu misericordia Señor,
es el océano abierto de tu corazón.
es el fuego ardiente de tu amor.
Tu misericordia Señor,
es el manantial inagotable de tu gracia.
Sumérgeme, Oh Señor mío,
en las profundidades de tu amable y piadoso corazón.
Devórame con la llama voraz
del fuego de tu Espíritu.
Introdúceme en la plenitud de tu amor.
Límpiame, con los torrentes del agua viva
y la sangre de tu costado
Abre la fuente de la gracia y la bendición.
Sólo tu piedad y tu amor me sostienen.