sábado, 28 de septiembre de 2019

Ponencia Antecedentes Historicos 1er Encuentro Virgenes Consagrada Puerto Rico

Antecedentes históricos de las Vírgenes Consagradas 

Autora y Presentadora: Dra. María M. Torres Arroyo, OCV
Arquidiócesis  de San Juan

Los libros que consulté respecto al OV suelen dividir el tema en tres o cuatro partes: fundamentos bíblicos, históricos, litúrgicos y canónicos.  Mi exposición incluye un poquito de cada una de esas partes, pero concentrándome en lo apostólico e histórico. El OV es considerado una institución apostólica porque podemos trazar una línea hacia atrás y llegar hasta los Apóstoles. Por ejemplo, en 1 Cor 7 vemos que la práctica de la virginidad parece que ya existía en las comunidades primitivas o, al menos, ya había inquietud respecto al tema. El versículo 32 dice: “Yo os quisiera libres de preocupaciones. El no casado se preocupa de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor.” En el versículo 34 leemos: “La mujer no casada, lo mismo que la doncella, se preocupa de las cosas del Señor, de ser santa en el cuerpo y en el espíritu.” Igualmente, en Hechos 21, 8 hay una referencia a las hijas vírgenes del diácono Felipe.

A finales del siglo I, en su Carta a los Corintios, san Clemente (Padre Apostólico y 4to Papa) constata la presencia de un nutrido grupo de vírgenes y continentes en Corinto. ESI #2 cita otros testimonios antiguos de esta forma de vida evangélica: san Ignacio de Antioquía (Padre Apostólico 30 ca. -107), san Justino (s. III) y Atenágoras de Atenas (s. II).

El fundamento apostólico del OV es evidente, pero a mí me gusta ir más atrás y afirmar que los antecedentes de las Vírgenes consagradas están ya presentes en el AT, en especial cuando Dios se refiere a su pueblo como a una esposa o a una virgen. Lo más bonito de esto es que el Dios Creador es Esposo. En Isaías 54, 5 Dios dice: “Porque el que te hizo te toma por esposa: su nombre es Señor Todopoderoso.” Si leemos algunos pasajes del libro del Éxodo y de las profecías de Oseas, Isaías, Jeremías y Ezequiel, notamos que Dios se dirige a su pueblo utilizando expresiones de amor típicas de un esposo. En Oseas 2, 16-18, Dios dice que llevará a su puebloesposa al desierto, la seducirá y ella lo llamará “Esposo mío”. Este vocabulario esponsal o esponsalicio no es cursi ni sentimental, sino que es una manera que tiene Dios de hacerse más cercano al hombre y es un llamado a la intimidad con Él. A este llamado es que nosotras hemos correspondido como consagradas.  ESI #13 → metáfora nupcial.

Ya en el NT tenemos a Cristo como el Mesías esperado. Se trata de un Mesías-Esposo. En efecto, refiriéndose al Cristo, Juan Bautista afirma que él es el amigo del Esposo (Jn 3, 29 y ESI #14). En Mc 2, 18-22 Jesús mismo se autodenomina como el Esposo [“¿Acaso pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?”] En la Nueva Alianza, la promesa de salvación no solo consiste en el perdón de los pecados, sino también en la unión íntima con Dios. En el #1617, el Catecismo de la Iglesia dice que toda vida cristiana lleva la marca del amor esponsal entre Cristo y la Iglesia. El mismo llamado que Dios hace a su pueblo en la Antigua Alianza, lo hace ahora a su Iglesia-Esposa. La Virgen consagrada está llamada a ser la imagen de esa Iglesia-Esposa de Cristo (ESI #1).

Por lo tanto, la práctica de la virginidad, en las comunidades primitivas, tiene una conexión histórica con el mismo Cristo. Jesús es el consagrado por excelencia. El celibato y la virginidad tienen un carácter fuertemente cristocéntrico (ESI #15). El #1 de la exhortación apostólica de JPII Vita Consecrata dice que la vida consagrada está enraizada en los ejemplos y enseñanzas de Cristo. Como consagrado, Jesús es itinerante, no tiene dónde reclinar su cabeza y vive en el mundo de manera secular. Está libre de ataduras para anunciar el Reino. Es virgen y paternal (“hijitos míos”). Su familia espiritual no se funda en los vínculos de sangre, sino en una realidad espiritual expresada mediante el deseo de cumplir la voluntad de Dios, escuchar la palabra de Dios y ponerla en práctica (Mt 12, 50; Mc 3, 31-35 y Lc 8, 21). Basado en este modelo es que nuestro carisma es esponsal, virginal y maternal, y estamos llamadas a experimentar la misma fecundidad de Cristo.

Otro modelo o antecedente de las Vírgenes consagradas es la Virgen María, que es esposa, madre y virgen por excelencia. Ella representa la novedad de la virginidad (en el AT no era así…ESI #11-14). El sí de María a la voluntad de Dios -en la Encarnación y junto a la cruz- la hace madre fecunda biológica y espiritualmente. Ella es el signo visible del Hijo de Dios y de la expresión esponsal de la alianza con Dios (ESI #15). Los Padres de la Iglesia nos proponen a la Virgen María como modelo para las Vírgenes.

Otro fundamento histórico importante es el de las primeras vírgenes cristianas, cuyos nombres llegan a nosotros, y que la literatura hagiográfica conecta con los Apóstoles: Ifigenia (consagrada por san Mateo), santa Irene (consagrada por san Timoteo), santas Ceneida y Filonila (supuestas primas de san Pablo). [el que las leyendas y algunas actas de mártires no se puedan usar estrictamente como fuentes históricas, no significa que estas mujeres no hayan existido].

Nombres de Vírgenes mártires en documentos históricos, como los de Eusebio de Cesarea: Blandina (Lyon, 177), Potamiena de Alejandría (discípula de Orígenes), Apolonia de Alejandría, varias de Antioquia, Teodosia de Ciro, Valentina de Gaza, Inés de Roma y Marcelina (hermana de Ambrosio).
Otras Vírgenes y mártires mencionadas en ESI #2: Águeda de Catania, Lucía de Siracusa, Cecilia de Roma, Tecla de Iconio, Restituta de Cartago, Justa y Rufina de Sevilla.

Siglos II y III – sabemos que hay vírgenes en Cartago, Roma, Atenas, Alejandría, España, Francia y Alemania (según Orígenes, Tertuliano, san Justino, san Cipriano, Sozomeno, Vizmanos). A finales del siglo II, Tertuliano comienza a utilizar el término Sponsa Christi (san Cipriano también, en el s. III). La expresión Sponsa Christi (virgen esposa de Cristo) será muy utilizada en el siglo III y supone la existencia de un compromiso público, un desposorio con Cristo y un paralelismo con el matrimonio, cuyas notas son estabilidad, perpetuidad y fidelidad. Igualmente, Tertuliano, san Cipriano y Orígenes usan el término “voto” (sin olvidar que el voto no tenía antes el mismo carácter jurídico y teológico de hoy).

Siglo IV – aparece el epíteto “Vírgenes consagradas”. La palabra sacra implica un rito de consagración. Según san Ambrosio, el rito litúrgico es presidido por el obispo, hay oración consecratoria e imposición del velo. Primer caso conocido de Virgen consagrada en público es el de la romana Asella en 344 (Epístola a Marcela de san Jerónimo). También tenemos el discurso del Papa Liberio de la consagración de Marcelina (hermana de Ambrosio). A finales del siglo IV, la práctica de la virginidad consagrada está generalizada en toda la Iglesia. Datos interesantes: Eustoquia ayuda a san Jerónimo a editar la Vulgata. El canon #13 del Concilio de Elvira (España 305 ca.) impone penas a las Vírgenes infieles.



Siglos IV y V – surge el monacato en Egipto y Siria en el siglo IV. San Jerónimo y san Ambrosio animan a las mujeres a vivir en comunidad (hermana de san Ambrosio nunca vivió en comunidad). Vírgenes son más numerosas y comienzan a agruparse en monasterios (África, España, Palestina). Los monasterios son más seguros, pues cuando llegan las tribus invasoras, y durante los saqueos en Roma y otras ciudades, algunas Vírgenes son violadas (san Agustín escribió que siguen siendo vírgenes). Vírgenes subintroducidas – comparten moradas con los ascetas que les servían de consejeros y protectores (desde el siglo III) en los viajes y caminos. Son criticadas porque se exponían a ocasión de pecado. San Juan Crisóstomo hace referencia a un obispo en Constantinopla con Vírgenes en su casa y también había sacerdotes-priores con Vírgenes a su cargo.

Aun con la llegada de la vida en común, muchas Vírgenes vivían, en el campo o en la ciudad, de forma independiente, en su entorno familiar. Ejemplo → santa Genoveva (422-502): • No formó parte de ninguna comunidad. • Tuvo un papel social y político importante, al heredar la carga municipal del papá. • Administra compras y hace pagos (mercado agrícola). • Durante invasión de los Hunos (451) mantiene unida a la población. • A pesar de las críticas, apacigua la guerra civil (unos querían abandonar París y otros no). • Fue compasiva con los enfermos y caritativa con los desesperados. • Fallece con más de 80 años de edad.

Siglos V y VI – aunque hay numerosas comunidades de Vírgenes, las que están en el mundo no desaparecen, ambas coexisten. Algunas Vírgenes fundan pequeñas comunidades en sus casas (con familiares y sirvientas) como santa Macrina y Emiliana (tía de san Gregorio Magno). En el siglo VI, san Leandro, obispo de Sevilla, escribe a las Vírgenes seculares y asocia la virginidad con los bienes escatológicos (JPII, Congreso Internacional OV, 1995). [la dimensión escatológica consiste en anticipar la realidad de la comunión definida con Dios. Anticipa simbólicamente la resurrección futura del cuerpo glorificado unido para siempre a Dios.  En el Cielo, todos seremos vírgenes (ESI #16-18).]

Siglos V al IX – desde finales de los 400s a principios de los 800s, las Vírgenes son consagradas en los monasterios.
Concilio de Verneuil (755) - obliga a las mujeres a recluirse en monasterios [información sin corroborar. ¿Concilio local?].

Siglos IX y X - el Pontifical de San Aubin d’Angers contiene rúbricas para las Vírgenes que viven solas (en el mundo).

Siglo XI – hay muy pocas Vírgenes en el mundo. El Concilio de Letrán (1139) desaconseja a las mujeres “vivir como santas monjas” de forma pública (Hourcade 105).

Siglo XV – son muy pocas las consagraciones fuera y dentro de los monasterios. La consagración de las Vírgenes es poco a poco sustituida por la clausura y la profesión de votos. [1100-1300: órdenes medievales para hombres. 1600-1800: congregaciones modernas (contemplativas, enfermeras, educadoras y misioneras). 1900: institutos seculares.] [Jewel va a abundar en el periodo siguiente, siglo XX.]

1917 y 1921 – cardenales y obispos consagran Vírgenes, en el mundo, en Francia y Suiza. [En 1917 y 1921 el Cardenal Cabrières de Montpellier consagra a 7 u 8 Vírgenes en el mundo. Igual lo hicieron Monseñor Mermillot, obispo de Ginebra, y el Cardenal Mercier.]
1927 – la Santa Sede (la Congregación de religiosos) no autoriza consagraciones en el mundo. 
1950 – Pio XII desea recuperar el rito de consagración, pero para religiosas en monasterios que emitían votos solemnes.

1962-1965: Concilio Vaticano II 
 ESI #6: • En la constitución sobre liturgia Sacrosanctum Concilium #80, los Padres conciliares piden la revisión del rito de consagración que está en el Pontifical Romano (1963). • 31 de mayo de 1970 - el nuevo rito revisado es promulgado por la Sagrada Congregación para el Culto Divino, por mandato de san Pablo VI. • 6 de enero de 1971 – el nuevo Ordo Consecrationis virginum entra en vigor para mujeres en el mundo y monjas de comunidad.

Importante: razones por las que las Vestales no son nuestro antecedente histórico:

• Religión romana politeísta
• No es por el Reino de los Cielos
• Dimensión escatológica inexistente
• Vida después de la muerte indefinida
• Vesta – diosa del hogar doméstico (fogón) y del cívico (Roma)
• El fuego encendido significaba la presencia de Vesta y, sobre todo, la continuidad de Roma y su éxito político.
• Sacerdotisas consagradas a Vesta: vírgenes de padres reconocidos, seleccionadas desde los 6 a 10 años de edad, mantenían el fuego sagrado encendido en el templo y eran castigadas si se apagaba. Eran seis vestales y el servicio duraba hasta los 30 años. Luego se podían casar o retirarse en el templo. Si perdían la virginidad, sufrían la pena de muerte.

Santas que comparten el carisma de las Vírgenes consagradas sin haber recibido la consagración ocv:

• Santa Dymphna (s. VII y VIII) – tenía un voto de virginidad aprobado por su confesor y, como las primeras vírgenes cristianas, muere defendiendo su virginidad a los 15 años.
• Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179) – benedictina que alternó la vida contemplativa con los viajes de predicación. Fue abadesa, líder monacal, mística, profetisa, médico, compositora y escritora. Estar consagrada no le impidió ejercer otras profesiones o apostolados.
• Santa Clara de Asís (1194-1253) – a los 15 años ya se había consagrado a Dios. Destaca su maternidad espiritual. A pesar de ser superiora, tenía la costumbre de servir la mesa y brindar agua a las religiosas para que lavasen sus manos, y cuidaba solícitamente de ellas. Cuentan que se levantaba todas las noches a verificar si alguna religiosa estaba destapada.
• Santa Catalina de Siena (1347-1380) - A los 7 años, consagró su virginidad a Dios a través de un voto privado. Maternidad espiritual = A los 15 años, asistía generosamente a los pobres, servía a los enfermos y daba consuelo a los afligidos y prisioneros. Primera mujer soltera en ser admitida a los 18 años a la tercera orden de Santo Domingo. En 1366, experimentó un ‘matrimonio místico’ con Jesús, quien le colocó un anillo. A los que ayudaba les llamaba familia espiritual, hijos dados por Dios. Mediadora de conflictos y consejera de eclesiásticos.
• Santa Rosa de Lima (1586-1617) – terciaria dominica. Rosa de Santa María, beata de la orden de Santo Domingo (Archivo General de Indias, 1618). Las beatas eran mujeres que optaban por no casarse ni entrar al convento, pero usaban hábitos y se consagraban al servicio divino. Fue una mujer consciente de su espiritualidad femenina, llena de amor, ternura y sentido religioso maternal.  Vivió la maternidad espiritual con pureza, sacrificio de sí misma y brindando protección a los débiles. Santa Rosa puso un dispensario en su casa para atender a negros, indios, mendigos, pobres y desempleados. • Santa María Goretti (1890-1902) - como las primeras vírgenes cristianas, ella muere defendiendo su virginidad a los 11 años. Cuidaba a sus hermanos menores (maternidad espiritual).
• Santa Teresita de Lisieux (1873-1897) – sentía un gran amor por la Iglesia y los sacerdotes. Para Teresa, ser religiosa significaba ser esposa de Jesús y madre de las almas.
• Santa Gema (1878-1903) – Gema amó a Jesucristo como hija y esposa, y al prójimo como madre y hermana. Se identificó tanto con el Esposo que murió crucificada (místicamente). 

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